Las 13 Ermitas del Desierto de Nuestra Señora de Belén – Sierra de Córdoba

Desierto, silencio, y 13 ermitas.  Cuando al caer la noche, miras hacia la sierra de Córdoba, puedes verlo iluminado, esbelto y majestuoso, siempre perenne, el Sagrado Corazón de Jesús, monumento que se levanta en el centro de un mirador, llamado ‘El Balcón del Mundo’, enclavado en la zona de la sierra conocida como el Desierto de Nuestra Señora de Belén, alrededor del cuál conviven desde la Edad Media y, en calma, trece ermitas.  Hubo un tiempo en que los hombres se retiraban a ellas, abandonando su vida para dedicarla a la meditación.

Puedes llegar en coche, a través de una carretera con bastantes curvas, o lo puedes hacer en bici o andando, siendo el Parador de la Arruzafa el punto de salida de una de las mejores rutas senderistas que puedes hacer por esta zona, y cuyos datos más específicos te dejo en este enlace por si alguna vez te apetece hacerla 🙂  Tardas como una hora en subir, hay una cuesta llamada la Cuesta del Reventón que es algo más complicada, pero nada que Petruskina no pueda hacer, y sabes que estás casi llegando a ellas cuando empiezas a encontrarte salpicadas varias cruces en piedra por los márgenes de la carretera o en mitad del campo. Desde aquí obtienes una amplia vista de la ciudad y de parte de la vega del Río Guadalquivir.

 

Justo cuando entras al complejo, tienes tres direcciones diferentes para elegir.  Si sigues de frente, paseas por un camino de cipreses que desemboca en la Capilla de Nuestra Señora de Belén, con un pequeño cementerio a su izquierda y unas maravillosas vistas de la ciudad, a la derecha. Llama la atención la cantidad de mensajes escritos en madera, o con cal en los troncos de los árboles, a un lado y otro del camino, a cada cuál mejor, para ponerte a reflexionar, aunque no te apetezca, pero el que encuentras casi a la entrada de la capilla, es realmente inquietante 😉


 

Si al entrar al complejo, tomas el camino que hay a la izquierda, podrás descubrir algunas de las ermitas que están abiertas al público, ésta en concreto es la Ermita de Santiago el Menor, detalles del habitáculo, fotos y textos antiguos de los ermitaños que habitaban el lugar.  Y una curiosa cueva donde sigues encontrando algún que otro mensaje, ésta vez en mármol, y desde donde tienes otras espectaculares vistas de la vega del río 🙂

Y si, finalmente, cogemos el camino de la derecha, debemos bajar unos cuántos tramos de escaleras que nos conducen al mirador antes mencionado, donde, uno de los domingos del mes de abril de cada año, los ‘Amigos de las Ermitas’ celebran el día de la patrona.  Es costumbre que, después de la Eucaristía, preparen un ‘Perol de Habas’ con más de 700 kilos de esta planta herbácea para todo aquél que quiera acercarse a degustarlas, por sólo 1 euro y te llevas de recuerdo el cuenco de barro 😉

 

Puedes subir a conocerlas por tu propia cuenta, pero cada último domingo de mes se organizan visitas guiadas y gratuitas después de la misa de las 10.00 h. Seguro que más completas e interesantes si son guiadas, pues descubres muchos más detalles de este maravilloso y mágico enclave de la Sierra de Córdoba, hoy declarado Yacimiento de Interés Científico en el Plan Especial de Protección del Medio Físico de la Provincia de Córdoba, por su abundante registro fósil del ‘Cámbrico‘, período de hace más de 540 millones de años, y otra buena razón para visitarlo 😉

Finalizando ya esta nueva entrada, os dejo la poesía que el cordobés Antonio Fernández Grilo regaló a esta zona de la sierra, tan fascinante como sosegada, que hoy os he querido mostrar, esperando que subáis pronto a conocerla.  A nosotros nos encanta hacerlo, y… ¡no sólo por las habas! 😉

‘Hay de mi alegre sierra, sobre las lomas,

unas casitas blancas, como palomas,

Alta está la cumbre, la cruz muy alta,

para llegar al cielo, ¡cuán poco falta!’


Y una curiosidad que no quería dejar en el tintero:  ¿te has preguntando por qué se suele hacer ‘un perol‘ y por qué ‘de habas‘?  Pues te lo voy a contar:  tenían costumbre, los antiguos ermitaños, de ayudar con un plato de comida a los necesitados que subían hasta el recinto, y claro está, de los productos que sembraban en sus huertos, destacaban las habas 🙂

¡Y nada más por hoy!  Si te ha gustado descubrir este desierto en mitad de la Sierra de Córdoba de la mano de Petruska, ¡compártelo para que todos tus amigos se enteren! 🙂 ¡Y gracias una vez más por estar ahí y leerme! 😉

Localización:  CP-079, 14012 (Córdoba)

 

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